Problemas comunes con las tuberías

Aunque nos percatemos en poco porcentaje, hay un conjunto de sistemas que envuelven nuestra casa para que sea completamente funcional, este estos sistemas se encuentra el de las tuberías, cilindros repartidos por nuestras paredes y suelos para garantizar el flujo fluido de agua.

El problema es que… su instalación debe de ser muy meticulosos, casi perfectos, un ligero detalle o problema, sea muy pequeño; traerá problemas a futuros. Y estos problemas por mucho que los detectemos a los pocos días, no pueden ser resueltos tan fácilmente, estas tuberías están muy bien escondidas.

Los problemas traerán consigo un conjunto de consecuencias de todo tipo, haciendo la estadía en nuestro hogar algo desagradable y estresante. Abundarán los malos olores, el estancamiento del agua, y la suciedad por falta de agua en condiciones para el aseo.

Si el problema es de directamente las tuberías, tampoco hay mucho que podamos hacer, la deficiencia de la instalación no es culpa nuestra. Asegure de un inicio que el sistema de tuberías sea el adecuado desde el principio para evitar algo más allá que unos desatascos.

Los grados de las tuberías deben ser casi exactos, el agua debería circular a la velocidad adecuada para que arrastre consigo todo desperdicio físico que se encuentra en ella. De lo contrario esta se estanca, los residuos igual, haciendo poco a poco un cumulo de lo que será un gran problema.

Por otro lado hay que recordar que aunque las tuberías son poli carbonadas, un material resistente, estas se desgastan con el tiempo. Casa antiguas suelen tener problemas frecuentes de este tipo, por lo tanto el considerar remodelaciones al pasar los años, no estaría de más.

Algunos mantenimientos adecuados  

Es cierto que problemas de fábrica no son culpa nuestra, pero sí que podemos evitar otro tipo de inconvenientes, con tener cuidado con lo que entra en nuestras tuberías ya tenemos una gran parte de los problemas solventados.

Los restos de jabón, detergentes y agentes físicos pueden obstruir las vías de las tuberías. Los 2 primeros generan espuma que se queda en ellas, al secarse se solidifica y por cada uso crea capas en las paredes de las tuberías.

Si estas aumentan, poco a poco habrá menos espacio para que el agua circule y comenzarán los inconvenientes nuevamente.

Gran parte de los atascos es completa culpa nuestra por verter donde debería entrar solo agua; otros agentes como toallas, papel, compresas, etc…

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